¡Adiós y tantas gracias!

Llegó el momento de anunciar lo inevitable: es hora de cerrar la librería. Pronto nacerá Lautaro, mi segundo hijo, y no tendré ya el tiempo necesario para dedicarlo a todo el trabajo que implica este querido proyecto. Hace tiempo además que la librería no nos provee lo que necesitamos para que subsista sin tener que endeudarnos y apretarnos el bolsillo. Y por lo mismo, sentimos que es hora de dar un paso al costado.

Han sido casi 3 años de alegrías y preocupaciones, de mucho trabajo, pero también de mucho aprendizaje. Tres años de crecimiento como familia, que también han permitido llegar a esta conclusión en paz y con la sensación de que hemos hecho todo lo que está en nuestras manos para lograrlo. A veces no se tienen los recursos necesarios, a veces la vida trae otras aventuras. A veces el camino no está tan claro, y hay que aprender a escuchar, a evaluar, a cerrar ciclos que traerán nuevos aires.

A mí personalmente me duele dejar este proyecto, porque mi amor por los libros ha crecido exponencialmente desde que partimos con esta loca idea un día de primavera del 2017. Le he dedicado muchas horas de trabajo, he aprendido a gestionar desde sitios web hasta finanzas y administración de empresas, he invertido mucho tiempo en ferias y trámites eternos en el SII. Le he sacado tiempo a compartir con el Facu, he dormido poco, han sido muchas noches en vela tratando de hacer que todo fuera como a mí me gusta. Por eso, me duele pero a la vez me alegra haber vivido todo esto, haber aprendido tanto: me siento orgullosa de mí misma, del poder que tengo dentro para abrir las alas y emprender un proyecto propio.

Por lo mismo, mantendré abiertas las redes sociales, para seguir compartiendo todo aquello que me hace sentido. Quiero abrir un blog donde pueda seguir hablando de los temas que me mueven: los libros, una crianza respetuosa y amorosa, los juegos y las actividades que hacemos en familia, nuestros paseos y aventuras. No sé si podré hacerlo en el corto plazo, pero me gustaría tener un espacio donde nos sigamos leyendo, donde armemos una comunidad, donde pueda ayudar a quien lo necesite con lo que sé y amo en esta vida.

No tengo palabras para agradecer a quienes han confiado en nuestra librería durante este tiempo: a las editoriales amigas, a las editoras y los editores independientes que se sacan la mugre día a día, a las gestoras culturales que ponen todo su tiempo a disposición a pesar de vivir en un Estado que no les garantiza los recursos para desarrollar su trabajo, a las clientas que han confiado mes a mes en lo que hacemos. No quiero nombrarlas una por una, porque sé que olvidaría a alguien importante. Pero agradezco infinitamente a la vida por ponerles en mi camino. 

Un gran abrazo, y nos seguimos leyendo por las redes sociales.

Natalia, Facu, Lautaro y Cristian.



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  • Regina Pezoa en

    Que lindo mensaje cargado de valores!!! Penita por los lectores….les deseo lo mejor en su nuevo emprendimiento!!!


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